Este 5 de agosto, el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora celebró sus 149 años de fundación, tiempo donde se ha manifestado la fidelidad de Dios y el auxilio de nuestra Madre Celestial. En este gran día, se celebró la primera profesión religiosa de Sor Stefanny Porras y la profesión perpetua de Sor Sindy Bedoya y Sor Rubiela Guerrero, quienes confiando en la bondad y misericordia de Dios prolongan el sueño de amor de Don Bosco y de María Dominga Mazzarello por el bien de la niñez y juventud en el lugar donde Dios las necesita.

La fiesta continúo el 7 de agosto, día en que se celebró los 25 años de profesión religiosa de Sor Biviana Casallas. 60 años de profesión de Sor Paulina Gutiérrez, Sor Irene Rojas y Sor María Cristina Villegas Arango. 70 años de Profesión de Sor Julia Martínez.  Junto con el magníficat de la Santísima Virgen María Auxiliadora se agradeció a Dios por todas las maravillas que el Señor ha realizado durante estos 149 años de vida.

“Hoy es un día de júbilo y fiesta,
Miles de mujeres en el mundo renovarán su promesa,
Las campanas en el cielo resonarán con más fuerza,
La Familia Salesiana está de fiesta.

Nuevos corazones se entregarán como ofrenda,
Donación perfecta al amor sin brecha,
El camino apenas comienza,
Será el primero de muchos,
Toda una vida entregada con consciencia.

Se celebran veinte, cincuenta o setenta,
En cualquier caso, la entrega es completa,
Todas cantan y dan gracias por la vida,
En la que se han unido al amor más grande que les dio la vida.

Resonará unánime un canto de alegría,
“Oh Qual Sorte” se escuchará todo el día,
En la capilla o en la iglesia todas estarán reunidas
Pronunciando el “Hágase” como lo hizo María.

Miles de flores adornarán a María,
Madre protectora que siempre guía a sus hijas,
A ella le hablan y le rezan con ternura,
“Ave María, Auxiliadora Madre Mía”

Desde el cielo las mira la Vicaria,
Es la santa Madre Mazzarello que aún las acompaña,
Su espíritu vive y su legado arde con fuerte llama,
En el corazón de Jesús se enciende y allí a todas reclama.

Entre rosas y espinas encuentran su camino,
Siguen a Don Bosco Padre, Maestro, Amigo,
Sus ojos brillan como estrellas en el cielo,
Están más cerca ya de la santidad en lo concreto.

Con la cruz se configuran en la humildad y caridad a punto,
Con Jesús como verdad, camino y meta.
Castidad, Pobreza y Obediencia son sus pilares en la tierra,
Esposas de Cristo donadas a los pobres con firmeza.

En este día tan glorioso, grande 5 de agosto,
Todas ellas se reúnen en torno a un mismo gozo,
Son Hijas por la gracia de un Dios que las llama,
A vivir en lo sencillo del misterio que las salva.

Ellas son fieles y entregadas a la juventud necesitada,
FMA salvando almas, tantas que les son confiadas”.

Estas palabras compartidas fueron escritas por la novicia Isabela Orozco, donde se expresa de manera sencilla, el sentido de la vida consagrada en el carisma salesiano. Este mismo día 5 de agosto se inició el tercer año de preparación a los 150 años de fundación del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora, donde la Madre General Yvonne Reungoat invitó a “Proyectar el futuro con audacia: “¡Ánimo! Sigamos adelante con un corazón grande y generoso”.