Las Hijas de María Auxiliadora de la Provincia Nuestra Señora de las Nieves y la Provincia Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá con sede en Bogotá, celebramos el día 11 de enero, la alegría de haber sembrado estos 125 años el carisma salesiano al servicio de la niñez y juventud colombiana.

Esta gran celebración suscitó en nuestros corazones sentimientos de gratitud y bendición por la inspiración que tuvo Don Bosco al fundar nuestro Instituto, el ardor misionero de María Dominga Mazzarello y de las siete hermanas que llegaron a nuestro país: Sor Brigida Prandi, Sor Giuseppina Festa, Sor Rosario Morillo, Sor Modesta Ravasso, Sor Serafina Ossella, Sor Angiolina Tarrone y la Novicia Herminia Pagnini. Ellas fueron el cimiento de esta gran obra que se extendió por toda Colombia.

Participamos de una solemne Eucaristía presidida por el padre John Jairo Gómez R. Inspector de los salesianos de Bogotá, junto con otros sacerdotes salesianos. Estuvimos presentes, hermanas de las dos inspectorías y algunos miembros de la Familia Salesiana quienes nos acompañaron. Resaltamos de la homilía del Padre John Jairo la invitación que nos hizo, en nombre de Don Bosco y Madre Mazzarello a asumir la historia que queda por escribir, teniendo una actitud de conversión como fundamento de nuestra fidelidad,

“este camino se hace de la mano de Dios como personas creyentes que saben escuchar su voz y desde un adecuado discernimiento entiende su llamado… sigamos siendo creíbles, significativos y fecundos, no sólo por lo que hacemos, sino por lo que somos”.

Se presentó un cuadro significativo de la basílica de María Auxiliadora de Turín, en ella estaban escritos nuestros nombres, como signo de nuestro ser Monumento vivo de la gratitud de Don Bosco a la Auxiliadora.

Este momento celebrativo se culminó con un sencillo compartir que tuvo el sabor de fiesta y unión que caracteriza el espíritu de familia. Seguiremos Siendo portadoras del Carisma en cada una de nuestras comunidades en Colombia y a ejemplo de las primeras hermanas misioneras, seremos generadoras de vida como nos lo pide el capitulo XXIV.