El Papa Francisco en la Basílica de San Pedro con motivo de la XXIV Jornada Mundial de la Vida Consagrada – que se celebra el 2 de febrero – invitó a los consagrados a imitar a Simeón  quien “en un niño niño pequeño y frágil vio la salvación, porque el Espíritu Santo le hizo reconocer en aquel tierno recién nacido ‘al Mesías del Señor’. Tomándolo entre sus brazos percibió, en la fe, que en Él Dios llevaba a cumplimiento sus promesas. Y entonces, Simeón podía irse en paz: había visto la gracia que vale más que la vida, y no esperaba nada más”.

Junto a estas palabras compartimos la alegría de la celebración de las bodas de oro de nuestras hermanas Sor María Teresa Aguirre, Sor Lilia Mercedes Hernández y Sor Edilma Pulido, ceremonia que se llevó a cabo el 24 de enero.  Ellas son mujeres que reconocieron el valioso tesoro de la vocación y de manera valiente lo dejaron todo porque se dejaron cautivar por la mirada de Jesús, reconociendo su vida como don y gracia.

Escuchar la homilía completa del Papa Francisco del 01 de febrero, en la Basílica de San Pedro.

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