En el día de ayer celebramos junto a nuestras hermanas de Armenia y Dosquebradas, la fiesta tan esperada de la gratitud, en la cual compartimos el trabajo realizado durante este tiempo de preparación y pudimos agradecer al Señor por el valioso don de Sor Edith en nuestro noviciado.
La Eucaristía fue el momento principal para dar gracias al Señor por la animación constante y generosa de nuestra Hermana Maestra, y para poner en las manos de Dios su misión y vocación. El momento del compartir fraterno estuvo lleno de color y alegría como expresión del profundo gozo que sentimos al tenerla presente en nuestra casa.
Gracias a todas las comunidades que se unieron a esta gran celebración!