Salesianos Cooperadores
El grupo de Salesianos Cooperadores de Maín es un grupo de nuestra Familia Salesiana muy importante en nuestra comunidad.
Este grupo surgió siendo ellos los Padres y Madres de familia de las niñas de primera comunión de nuestra Institución, Sor Danyely Bedoya les hizo la propuesta de pertenecer a este maravilloso grupo y desde allí se han venido consolidando en su opción.
Semanalmente se reunen, comparten sus experiencias y estudian las fuentes; son muy significativos en esta obra salesiana pues participan en ella con mucha alegría, sentido de pertenencia y generosidad, a ellos les decimos Gracias de Corazón por este SI que le dicen a Dios.
UN ENCUENTRO QUE TRANSFORMA!!!
Hemos tenido la oportunidad de encontrarnos nuevamente con Sor Gloria Ibatá quien recordó con nosotros un poco la vida y obra de Don Bosco y su experiencia con María Auxiliadora:
Espiritualidad, un camino de transformacion.
“El que persevera hasta el fin, ese se salvara” Mareo 10.22
Desde los primeros años de su sacerdocio Don Bosco tenía el propósito de construir un templo en honor de María Santísima. El segundo domingo de octubre de 1844 Don Bosco tiene un sueño profético, eco, una vez más del de los nueve años. Después de un largo y fatigoso viaje a través del sueño contempla finalmente una iglesia grande y hermosa en cuyo interior vio escrito: “Aquí mi casa, de aquí mi gloria”. Luego en 1845, en un nuevo sueño, contempla una hermosa iglesia en el campo de los mártires turineses en el mismo lugar donde se levanta hoy el Santuario – Basílica de María Auxiliadora. En 1863 Don Bosco comienza la construcción de la iglesia. Todo su capital era de cuarenta céntimos, y esa fue la primera paga que hizo al constructor. Cinco años más tarde, el 9 de junio de 1868, tuvo lugar la consagración del templo. Lo que sorprendió a Don Bosco primero y luego al mundo entero fue que María Auxiliadora se había construido su propia casa, para irradiar desde allí su patrocinio. Don Bosco llegará a decir: “No existe un ladrillo que no sea señal de alguna gracia”.
Don Bosco colocó en el altar mayor del Santuario de Turín un grandioso cuadro de siete metros de alto, en cuyo centro está la imagen de María Auxiliadora. Don Bosco mismo dio instrucciones minuciosas al pintor Lorenzone de cómo quería el cuadro. Lorenzone confesaría luego que al diseñar el rostro de la Virgen una mano invisible guiaba los pinceles.
Este cuadro constituye la página más densa de la teología de Don Bosco sobre la Auxiliadora, que es la teología de la Iglesia sobre la Iglesia. Mirar el cuadro es contemplar a la Virgen en medio de un gigantesco dinamismo eclesial, es “descubrir una relación, casi diría connatural, entre espíritu salesiano -empapado de apostolado eclesial- y devoción a María Auxiliadora“.
Don Bosco no se habría convertido en el más grande apóstol de María Auxiliadora de todos los tiempos si él no hubiera pasado por la experiencia, colmada de sobrenatural, de la construcción de la iglesia de María Auxiliadora.
La conciencia popular no tardó en descubrir el maravilloso entendimiento entre María Auxiliadora y Don Bosco, en vínculo indeleble que les unía. Don Bosco era verdaderamente ‘el Santo de María Auxiliadora’ y María Auxiliadora era ‘la Virgen de Don Bosco’.
Además del Santuario de Turín, Don Bosco:
► Escribe y divulga seis libritos en los que ilustra el título de Auxiliadora convirtiéndose así en el teólogo de dicho título.
► Funda el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora (1872) como “monumento de perenne reconocimiento de los innumerables favores obtenidos de tan buena Madre”.
► Pone en marcha la Obra de María Auxiliadora para las vocaciones tardías. Esta obra, aunque ha desaparecido en la actualidad, ha dejado vinculado a la devoción a María Auxiliadora el compromiso por las vocaciones.
► A petición de los fieles funda la Asociación de Devotos de María Auxiliadora que Pío IX aprobó el 5 de abril de 1870 y que hoy se encuentra esparcida en el mundo entero.
► Compone y hace aprobar por Roma la Bendición de María Auxiliadora de la cual dice el IV sucesor de Don Bosco, Don Ricaldone, que es “un pequeño monumento de piedad litúrgica y mariana”.
► Difunde la popular novena, conocida por todos, de cuya eficacia son incontables los testimonios en el mundo entero.
► Populariza la jaculatoria “María Auxiliadora de los Cristianos, ruega por nosotros”, grabada en el corazón de todos los miembros de la Familia Salesiana.
A todo ello añadimos sus charlas, sermones, buenas noches y los millones de estampas, medallas y cuadros que difundió por el mundo entero.
Ciertamente que la vida de Don Bosco es una vida conducida por María Auxiliadora.
Entre María Auxiliadora y Don Bosco existe una especie de pacto, María ayuda a la Familia Salesiana y desarrolla sus obras, en tanto que cada miembro de esta familia difunde la devoción a María Auxiliadora, como un servicio eclesial. Dios se sirve de la familia de Don Bosco para propagar más el culto a su Madre en el Pueblo Cristiano
Actua Siempre Con Acierto.
Maribel 
Dpto de Comunicaciones SSCC de Main.
