Con gran gozo celebramos también la fiesta de María Auxiliadora con nuestro grupo de exalumnas, quienes con tanto cariño encomendaron a sus hijos a nuestra buena Madre del cielo a ella con este acto tan sentido y profundo confiaron sus hijos, la luz de sus ojos de esta manera dan vida a ese gran amor que sienten a nuestra buena Madre del cielo.
En la noche la Eucaristía con las exalumnas, llena de alegría por el reencuentro, por las bodas de plata y de oro que celebran 2 grandes grupos de nuestra comunidad y todo ello gracias a nuestra Madre Auxiliadora.
Terminamos este mes con la entrega de la Virgen María de las niñas de 11º. a las de grado 10º. Un acto solemne y hermoso en el que se deja el sello de nuestra Madre Auxiliadora no solo es el reconocer la presencia de ella en nuestras vidas es sentirla cada paso de nuestras vidas.