Durante los días 7,8,9,10 de Marzo, nuestra casa, la casa Santa Teresa observar la realidad del carisma salesiano, es decir, la forma en que sus hermanas Hijas de María Auxiliadora lo viven y lo transmiten y luego de acuerdo a ello dar sus aportes para que cada día su misión de más y más frutos.
La entrega y la alegría han sido ingredientes esenciales de esta visita, de ahí que cada minuto de su tiempo estuvo dedicado a los demás, no solo a conocer los diferentes programas y servicios, también a compartir con todos los que se benefician de ellos, tanto que podemos asegurar que cada una de sus palabras, de sus miradas han dejado una huella en nuestros corazones, con su propia vida ratificó que sí es posible ser feliz a pesar de todo, que solo Dios basta y que para quien vive por Él es imposible olvidarse de sus hermanos.
Por esto, esta visita ha llenado de fuerzas no solo a las Hermanas sino también a las niñas del programa Gaviotas, Casa Maín; las señoras de Centro Familia que de una u otra forma han encontrado en la familia salesiana una luz de esperanza, los cooperadores, laicos, catequistas voluntarios, catequistas de planta y escuela de catequistas, todos ellos reconocen y valoran la labor de las salesianas que realizan en bien de la niñez y juventud, por ello sienten el deseo de vincularse y colaborar en esta bella labor catequística; cada uno de estos programas y grupos tuvo un momento de encuentro con Sor Silvia, en el cual además del saludo, la presentación y la entrega de un detalle como muestra de gratitud por la visita, hubo espacio para el compartir de ideas donde cada persona aportó sus opiniones sobre la labor de las hermanas, aspectos a mejorar y sugerencias y finalmente las observaciones, recomendaciones, felicitaciones y bendición de parte de Sor Silvia Boullosa.
Con esto fortalecimos como comunidad y de manera personal el salir al encuentro de los demás, estar siempre disponibles para ellos, el sentido de familia, todo esto sin olvidar que nuestra bondad y misión no viene de cada una ni nació de nosotras, simplemente somos instrumentos de Dios y todo lo que hacemos es para su gloria, por tanto lo vivimos con alegría, coherencia, compromiso y humildad.
GRACIAS POR TU PRESENCIA SALESIANA !!!
María Fernanda Sánchez voluntaria.



